sábado, 21 de mayo de 2011

La vida es sueño

Calderón:  "la vida es una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño y los sueños sueños son"

El hombre puede conquistar la cima más alta del mundo, pero no quedarse en ella para siempre. Es necesario pues, bajar incluso de las más elevadas alturas, para estar de nuevo presentes, y volver a subir.  En todas las actividades humanas ocurre así; cada experiencia que supone el alcanzar la verdad de nuestros límites físicos e intelectuales, nos hace experimentar volver a conseguirlo. Volver a recuperar la verdad de nuestros propios esfuerzos, sin acudir a las mentiras en los momentos difíciles que se presentan en cualquier proyecto o actividad. Volver a sentir que crecemos.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Teatro iniciático, ¿televisión?

Cuando la vida es sueño, todo se convierte en arte y cada uno de nosotros en artista. Cuando el hombre fue consciente de su propia existencia, de su relación con los otros y con la naturaleza, del tiempo, de los acontecimientos, y maravillado, vio cómo un horizonte infinito de cuestiones se desplegaba ante él,  y una sed irracional, un ansia de respuestas, una inquietud se instaló en él; un halo de misterio que todo lo envuelve, una dependencia manifiesta a la intriga, a caminar un paso por delante de la falacia y a un paso por detrás de la verdad. La inercia humana, el devenir, el movimiento significado, vivir. 

Como exponía Platón, todo arte responde a una idea arquetípica, cuando hacemos arte en este mundo concreto, intentamos reproducir (fielmente, o no tanto) el arquetipo de manera clara. Lo importante es la idea que da sentido al arte. En el caso específico del arte del teatro, es la armonía de la vida la que se busca, las leyes de la vida. La necesidad de reflejar, de repetir determinados acontecimientos de la vida para buscarles sentido creó así el teatro. Buscando penetrar al sentido más profundo, a encontrar las leyes que rigen la vida humana relacionándola con elementos superiores como dios, dioses, héroes o destino. 

Las primeras representaciones teatrales eran actos religiosos en el sentido de religar al hombre con una realidad superior. No hubo pueblo en la antigüedad que no tuviera estos primeros misterios divinos bajo la forma de teatro, intentando representar en la tierra lo que alguna vez paso en lo alto -Un teatro iniciático en cuanto a toma de contacto con esas leyes de la naturaleza que son misterios para los seres humanos-. Lo importante no era crear una ilusión en los espectadores, sino despertar imágenes, ideas, intuiciones. Era el movimiento de los actores, sus palabras y lo que el espectador puede sentir. El teatro iniciático unía al hombre a los principios divinos.

Existen tres géneros del teatro griego: la tragedia, donde los dioses y el destino rigen por completo el acontecer de los hombres, que cual marionetas devienen en su ignorancia y ceguera, hasta un punto del cual no pueden alejarse. El segundo género es el drama, donde hay un juego intermedio entre la voluntad de los dioses y los hombres, que se hacen más seguros de sí mismos, más dueños de sus destinos, y tienen la posibilidad del esfuerzo y la rendición. Esto es, sufren, pero ya no están ciegos. En el último género, la comedia,  los hombres se ríen unos de otros, y los dioses de los esfuerzos humanos y a torpeza con la que actúan para conseguirlo. Los hombres son niños que juegan a vivir. 

La tragedia griega comienza con un canto alrededor del altar del dios más difícil de interpretar en Grecia, Dionisos, el dios del entusiasmo (En-theos, dios-en-nosotros), el dios que hace al hombre sentir a dios dentro de sí, entrando en el a través de la danza, el canto, los instrumentos, el recitado, las palabras, el ritmo, trasportando a los espectadores por un momento a vivir de una manera totalmente diferente, a sentirse dios por un momento. 

El público no acudía a ver que ocurría con sus dioses o cómo se había creado el universo, lo que el público valoraba era la participación. Pues el teatro no consistía en en enterarse de un argumento nuevo, sino de vivirlo con la conciencia de que el universo es cíclico como lo es todo en nuestra vida. Una vez al año, una obra que repetía los mismos acontecimientos ponia al hombre en contacto con esa repetición de toda la naturaleza. Lo importante en el teatro iniciático, el la enseñanza, la apertura y enriquecimiento. En un segundo nivel es también teatro de purificación en tanto que aconteciendo en escena lo que cotidianamente acontecía en los seres, los obligaba a meditar, a reflexionar; era una forma de acercar al pueblo unas realidades que de otra manera se le habrían escapado, y mostrarle, que detrás del telón pasan muchas cosas que no siempre se ven, y que cuando ese telón cae, si no somos capaces de abrir nuestros propios ojos, dificilmente vamos a ver aquellas otras realidades superiores. 

Como decía Arístóteles, el público se transportaba a otro mundo a través del temor y la compasión; no un terror cualquiera, no era sentir miedo, sino, ver a traves de los personajes, sentir el temor de lo que podía suceder si en nuestra ignorancia quebrantábamos las leyes inmutables de la naturaleza; saber cual era su respuesta cuando el ser humano no se avenia a aquello que constituye el orden universal. Una compasión sagrada al compartir el sentimiento, porque todos los personajes estaban sometidos a la dificil situación que a tormenta a cada uno de los seres humanos: a tener que elegir entre una cosa y otra. Así, la compasión por el personaje y por si mismo generan la purificación, esa catarsis.

El Profesor Livraga afirma, "el Teatro Iniciático nunca fue una farsa, fue la realidad misma, sin tiempo ni espacio". En este teatro, hay una realidad absoluta donde no importa cuánto espacio ocupamos o cuánto tiempo nos lleva, pues lo importante es lo que aprendemos. Lo que pretendía el teatro iniciático era que sin necesidad de pasar por cada una de las circunstancias de la vida y cada una de sus experiencias, se saliera de cada representación un poco más rico de lo que se había entrado. Un enriquecimiento como humano, como evolución.

Nosotros, no tenemos ese teatro, tenemos en cambio una necesidad imperiosa de trasmitir unas ideas que correspondieron a la humanidad de siempre. Ahora, tenemos eso que para mi representa el escombro de esta misma función que cumplía el teatro iniciático, y me refiero con esto a la televisión, que hoy día es reflejo y comunicador, representador y divulgador, voz de prácticamente cada espacio que habitamos, que sin embargo,  no tiene como finalidad una apertura, ni un aprendizaje. Seguimos masticando las mismas mentiras en diferentes formas, y cada vez más, reprentando estas mismas ideas mezcladas con ideas abstractas (como la libertad...   ....de conducir un coche de tal marca), como un salto de tigre que sin embargo solo nos devuelve al pasado, pues son reflejo de moda e interés, en ningún momento de reflexión y aprendizaje, en ningún momento de evolución. Reflejo directo y fiel de las actividades humanas son plasmadas al mismo tiempo que interpretadas y masticadas,  como herramientas para provocar al espectador que nunca se cansa de mirar, manipulado y atrapado en un círculo vicioso donde se alimenta con información empaquetada y pre cocinada, sin pararse siquiera a pensar.


martes, 17 de mayo de 2011

Analogía y arte

El principio de analogía: así es arriba como es abajo

Las mismas leyes que se expresan en lo grande aparecen también en lo pequeño, traspasan todas las escalas de la manifestación y nos permite atisbar, si sabemos descubrir el hilo conductor, aquello que sobrepasa la capacidad de nuestra limitada mente.

La misma ley se refleja en el arte, que en cuanto a verdadero arte, se aproxima a la estética que la naturaleza presenta ante sus ojos. Intentando atrapar una esencia y mostrándola limitada por las formas, manifiesto de esa idea que se refleja en cada espectador que siente y piensa cada vez que mira, el arte es el reflejo de lo que vemos a la vez que su comunicación. Todo vibra en el universo, todo sigue su impulso vital en la dirección que le marca su razón de ser. En este proceso, la idea se concreta en la materia y la multicidad aparente de las formas que a menudo nos engaña haciéndonos olvidar que su raíz es única.  El arte como expresión que se relaciona con el mundo ideal, y es capaz de trasladar al espectador de la obra de arte, algo de esa belleza arquetípica de un modo espontáneo y directo; el artísta tiene que llegar a hilvanar el mundo ideal con el material, es el puente para interpretar lo que vulgarmente no se ve y reflejarlo, vestido materialmente en forma de pintura, escultura, música o arquitectura. 

Toda expresión artística exige facultades interiores de ordenación y construcción, un equilibrio interno, una imaginación disciplinada ajena al desorden de la fantasía. El arte purifica porque acrecienta la imaginación manteniéndola activa en busca de algo superior.

Y es esa misma virtud, la que reflejamos en la idea de Cafeína Filosófica cuando ejercitamos el diálogo.

lunes, 16 de mayo de 2011

Filosofía

Una verdadera filosofía se vive, transformando nuestras ideas en acciones que plasmen la armonia percibida en una sociedad en armonia con la naturaleza.

Pues filosofia, solo es la necesidad de saber, esa inquietud que necesita  y busca lo que ansía, que no es mas que la respuesta a todas las preguntas que es capaz de hacerse.

domingo, 15 de mayo de 2011

Diálogo Filosófico

Este ejercicio busca enriquecerse, inspirarse, repudiar o refutar las posiciones de otros para refinar la propia confrontandola a un analísis inter-subjetivo de su propia subjetividad, desde la que trata de explicar cientificamente la realidad. Permite un espacio donde estudiar los contenidos dentro del contexto, desde nosotros mismos.  No es un ejercicio para filósofos exclusivamente, ni se requieren conocimientos previos para participar. Es un ejercicio de discusión y debate abierto a todos aquellos interesados en participar activamente y a todos aquellos que solo quieran escuchar.

Me pregunto porque socialmente no será más habitual encontrar gente dialogando, intentando clarificar sus propias visiones contrastándolas y alimentándolas con el resto, olvidando las dualidades en las que uno gana y otro pierde, donde las dudas no se conquistan, donde la esencia de las cosas se oculta tras la lucha. Encuentro muchas respuestas posibles, pero la que siento mas molesta, es sin duda ese amor al silencio y la conformidad. Por ello manifiesto mi absoluto asombro de que os indigne cada una de mis preguntas, cada duda que expongo para recibir un absurdo interrogante en vuestra faz. 

sábado, 14 de mayo de 2011

Sobre la Felicidad

                   Miraba alrededor en busca de consistencia a la que solo responden con negativas, confirmando una y otra vez que aquello era sobradamente normal, que  es necesario pasar por el infierno, para un día lejano, poder alcanzar el cielo. Sin embargo, no hay nada que un día llegará y nos hará felices; la felicidad es hoy o no es.

           Yo, prestando atención y poniendo valor a todo aquello dicen, obviando mi propio valor; escuchando con atención cada una de esas palabras, de cada una de las personas, tratando de descifrar el enigma que esconden, el hilo conductor que todo lo une. Aquel extraño camino trazado por frases imperativas, por voces ajenas a la mía , rara vez tomaba yo decisiones sin tenerlos en cuenta. Así, yo estaba allí, pero mi corazón estaba en otro sitio. La frustración, la quietud, la niebla me envuelven, me ciegan. Tan desagradable sensación, me recordó a Séneca en su De la intranquilidad del alma, y sonrio pensando cómo podría yo ir a explicar todo esto a la consulta del médico de cabecera. Que diría la telefonista del ambulatorio cuando tuviera que escribir en su ordenador que el asunto de mi cita es la intranquilidad de mi alma.  Supongo que en vez de a psicólogo, me mandaría directa al psiquiatra.  Suspiré y volví a sonreir, solo en mi habitación. Contenta de saber, que todavía no sabía a donde venía o a donde iba (la organizacion de mi vida sigue siendo una tarea pendiente), pero supe que estaba allí. mi casa ahora es cualquier lugar en el que estoy.